Anónimo

Como voluntario de Andex, es difícil expresar con palabras lo vivido y sentido en la sala de juegos de la unidad de oncología pediátrica del HUVR. En esta era de la globalización que nos ha tocado vivir, el tiempo se ha convertido en el bien más preciado, y es precisamente este bien el que puedo aportar a modo de grano de arena de esta inmensa montaña.

Siempre digo que el voluntariado tiene algo de egoísmo pues te hace sentirte bien, sentirte bien porque hay mas dicha en dar que en recibir. No obstante, no puedo negar que también recibo muy mucho de los niños y familia como ejemplo de vida, superación y esfuerzo. Desde aquí me gustaría animar a todas aquellas personas con inquietudes, ganas, fuerza y ánimo a colaborar con Andex para seguir entreteniendo a los peques con su juego más divertido, vivir.

Anónimo
Anónimo

Voluntario

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